sábado, 31 de diciembre de 2011

Un año lleno de historias




Bueno, llegamos al final de este año y puedo decir que fue uno de los años más intensos que viví; el que se me hizo más largo, el que me permitió vivir más cosas; un año lleno de historias que van a quedar siempre guardadas en lo más profundo de mi ser. Un año en el que conocí a personas increíbles, personas que me hacen muy feliz y a quienes no cambio por nada del mundo. En este año pude aprender muchas cosas, pude seguir con mis estudios de diseño en Puerta18, pude hacerme amigo de personas con las que antes ni siquiera me hablaba, pude reencontrarme con gente que ocupó un lugar muy importante en mi vida en otros tiempos y que por algunas circunstancias estuvimos lejos un tiempo; pero lo más lindo fue poder ser capaces de volver a encontrarnos y tener ganas de elegirnos nuevamente para compartir la vida juntos.  Eso sin dudas me llenó de felicidad y me alegra todos los días, porque me sentí mal al ver que la amistad que nos había unido, había desaparecido; pero mal volver a encontrarnos y darnos una nueva oportunidad, sentí el alma llena de felicidad. En este 2011 pude concretar encuentros con personas que no pensé poder conocer en persona por una cuestión de distancias, pero se pudo; y esos encuentros trajeron consigo a otras personas increíbles, a las cuales quiero mucho y con las cuales sé que voy a seguir compartiendo una hermosa amistad más allá de cualquier distancia. También viví algunas cosas tristes, pero fui consciente de que cada situación de la vida, sea algo alegre o no tanto, nos deja una enseñanza valiosísima; y eso mismo es lo que me pasó a mí. Entendí que no hay que apurar los tiempos, que cada cosa tiene su momento y que quizás lo que parece ideal, no lo es tanto. Entendí que a veces es mejor guardarse los sentimientos para uno mismo hasta encontrar el momento ideal de sacarlos a flote.  Entendí, también, que si soy de tal manera y el otro es de tal otra, diferente a la mía, lo mejor es aceptarlo y acoplarse para no decepcionarme luego, y fundamentalmente para no dar demostraciones de afecto que luego no vuelven como esperaba. Comprendí que no siempre se está igual todos los días y que las palabras son solo eso: palabras; que no valen nada si no se llevan a cabo con los hechos. Entendí que por más que sean sinceros, los sentimientos cambian con el tiempo, y que lo que ayer se sentía tan intensamente, hoy puede ser solo un recuerdo. Di lo mejor para cambiar todas aquellas cosas que me molestaban de mi mismo; logré cambiar bastante aunque siempre se sigue mejorando. Comparándome con mi yo del año pasado, puedo decir que me siento mucho mejor conmigo mismo ahora que en ese entonces, lo cual me hace sentir muy satisfecho porque quiere decir que el esfuerzo valió la pena. Este año pude seguir compartiendo momentos con mi familia, con mis amigos de siempre; pude abrirme a conocer más personas y a conocerme más a mí mismo, lo que me llevó a ver cosas de mi que no conocía y a decir verdad me sorprendieron. Pude probar cosas nuevas, pensar de una manera más abierta y entender cosas que antes no entendía. Y así, muchas cosas más… Tengo mil cosas que decir, pero no entrarían en esta entrada, así que solo quiero agradecer a Dios, a mi familia, a mis amigos, a la vida; por haberme permitido vivir un 2011 lleno de historias, de anécdotas que siempre voy a guardar en mí; de cosas que me hicieron más que feliz; agradecer por poder decir que tuve un año increíble y que estoy feliz de poder hacer hoy  un balance y darme cuenta de que fue un año muy productivo y lleno de cosas hermosas.

Solo me queda decir GRACIAS!! A mi familia, a cada uno de ustedes, que leen mi blog (de verdad MIL GRACIAS A USTEDES!) y las cosas que escribí a lo largo de todo este 2011, a Leo y Yami, mis hermanos del alma, a Eva, Ivii, Anita, Kami, Florian, Mandy, Sugus, Sarii, Flor, Cande, Guille, Joaa, Puerta 18, The Junkies, Luly, May, Pablo, Lulii, Cami, Mika, Angel, Alan, Ale, Pity, Mayi, Mariel, Colo, Rocío, Laucha, el equipo de Cine… Bueno, a cada una de las personas que hicieron de mi 2011 un año hermoso. Que tengan un 2012 lleno de buenos momentos y felicidad a montones. Thank you for all this!

Peter//

sábado, 24 de diciembre de 2011

Merry Christmas


Hoy es 24 de Diciembre; un día muy especial para muchos; o a decir verdad, para la mayoría de los habitantes de este planeta. Siempre sentí cierta nostalgia en estas fechas. Quizás se debió a que se acercaba el final del año, y sentía como que todos los momentos felices que había vivido quedaban en el pasado y no podía volver a recuperarlos... Sin embargo hoy me doy cuenta de que no es así porque cada año que termina, deja miles de sensaciones, cientos de momentos vividos, y recuerdos a montones; algunos felices, otros no tanto. Pero lo importante, creo, es saber entender que lo que nos hizo felices a lo largo del año siempre va a quedar guardado en el corazón de cada uno, y solo nosotros somos quienes elegimos qué recuerdos guardar para siempre y cuáles eliminar de nuestra mente. 
Si, siempre sentí un poco de nostalgia cuando se acercaba la Navidad, pero hoy, en ésta Navidad me siento diferente; porque este fue un año en el que viví miles de cosas y la mayoría fueron cosas lindas; y la mayoría de esas cosas lindas las sigo teniendo conmigo. Entonces no siento nostalgia porque nada de lo que me hacía feliz se terminó. Sigo teniendo a mis amigos a mi lado, sigo junto a mi familia, y este año conocí personas increíbles que hoy forman parte de mi vida y que no las cambio por nada. Hoy no siento nostalgia sino más bien alegría, una felicidad inmensa y muchas ganas de que llegue el año próximo para seguir disfrutando de lo que me hace feliz, de quienes me hacen bien, y para volver a vivir miles de historias más... 

Solo me queda decir MUY FELIZ NAVIDAD para todos, crean o no en Dios. Porque pienso que lo mágico de la navidad es, más allá de la religión de cada uno, el poder reunirse en familia a compartir una noche más juntos. Y pedirles a quienes lean esto, que a la hora de levantar las copas no nos olvidemos de brindar, también, por todas aquellas personas que hoy no van a poder estar junto a sus familias. Todos aquellos que están en la calle, en la guerra, en las cárceles, en un hospital... Todos aquellos que están solos en el mundo. Solo quiero que a nuestra lista de buenos deseos, agreguemos el de un mundo mejor y más equitativo para todos; que no nos olvidemos de que hay muchos que no tienen la suerte de tener una familia y una Navidad junto a quienes aman. Solo eso.

Gracias por leer mi blog, y Merry Christmas for you all! ♪

Peter//
Nunca pensé que una historia inventada pudiera hacerse realidad  
al pie de la letra. 

*Es como si algo me hubiera anticipado a principios de este año, lo que iba a pasar al final; y me lo hubiera hecho escribir...

martes, 20 de diciembre de 2011


Me cuesta entender por qué las personas a veces desaparecen, así de repente, sin dejar rastro. Y lo peor es que quizás ahora las necesite a mi lado, pero no están; no dan señales de vida. Como si alguna fuerza sobrenatural las ocultara de mi, como si ellas mismas decidieran alejarse para luego quizás volver; aunque, claro, para ese entonces yo ya voy a haber olvidado la falta que me hacen en este momento...

p.d.: solo quisiera entender por qué desapareces cada tanto, si yo nunca te dejaría sola...

Peter//

sábado, 3 de diciembre de 2011


Goodbye Brielle
Only whispers can tell
Of the sweet dreams that we knew so well
I'll see you around our dear ocean town
The frozen days we set ablaze
Sent me drifting away
Like a butterfly, I floated by and now I'm alone
I wish I knew when I'll be back again
So until then I wish you well
My dear Brielle.
When the new sites grow old and I start to feel cold I'll sail home again...

*Dejaré de ver lo que ya no tengo, para mirar todo lo que me queda aún por vivir y disfrutar. Creo que ya no vale la pena seguir mirando para atrás...

viernes, 25 de noviembre de 2011


*A veces me pasa: por momentos siento que experimento mil sensaciones al mismo tiempo; es raro...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

"Solo quiero seguir creciendo, marchar para adelante sin volver a cometer los mismos errores. No quiero que el pasado me juegue en contra, no quiero volver a todo lo que ya pasó; no soportaría perder una vez más contra mi mismo. Por algo estoy donde estoy, por algo me siento diferente a mi yo de hace un tiempo atrás, por algo sé que ahora ya me superé. Ya no soy quien era; soy quien siempre quise ser, y nada ni nadie, ni siquiera yo mismo, va a sacarme de este bienestar.

Ahora yo gané la batalla, ya no voy por la vida buscando porqués, sino que ocupo el tiempo en vivir al máximo cada día, cada situación, cada momento. Algunos chispazos del pasado, vuelven de vez en cuando, pero no es nada; vuelven y en seguida se apagan..."

*Todas esas cosas que no me dejaban ser feliz, de apoco fueron desapareciendo... solo disfruto de mi presente y de quienes me hacen bien.


Peter//

sábado, 19 de noviembre de 2011

Bueno, el mail nunca me lo desbloquearon, pero se me dio por cambiarle la contraseña y me dejó entrar, así que todo bien. Gracias por la buena onda a quienes me dijeron que se iba a arreglar :)

Peter//

jueves, 17 de noviembre de 2011

 Bueno, simplemente ayer me hice una cuenta en Google+ por lo que a todos mis contactos de Hotmail les llegó una notificación para que sean amigos míos en Google+... Hoy entré a mi correo y resulta que me lo bloquearon porque dice que "alguien" estuvo mandando muchos mails a mis contactos; y ese "alguien" no es nadie mas que el mismo Google+ de mierda; por eso solo puedo decir GRACIAS  a Google y a Hotmail por haberme bloqueado el mail y, por consiguiente, haber hecho que pierda TODO lo que tenía ahi dentro.
Atte.

Peter//

viernes, 11 de noviembre de 2011

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Monotonía



 Últimamente mi vida se ah convertido en una monotonía. Sin embargo debo decir, y me sorprende, que no es algo molesto o aburrido sino todo lo contrario, porque es una monotonía de cosas lindas, porque vivo todos los días lo mismo, pero son cosas que me hacen bien. Todos los días voy a Puerta18 donde estudio Diseño, todos los días veo a la misma gente, todos los días pienso en las mismas cosas, pero eso no me aburre ni me cansa; porque Puerta18 es mi segunda casa y nunca me aburriría de ir, porque esas personas que veo a diario son mi familia y mis amigos, esa gente que me hace bien; y si bien hay otras personas esenciales en mi vida que viven un poco lejos de mí, por lo que no puedo verlas todos los días, pienso en ellas a diario y eso me basta para sentirme más que feliz y lleno de paz, porque sé que aunque estén lejos siguen ahí, incansables, a mi lado. En esta agradable monotonía no hay un día en el que no piense en este bienestar anímico-emocional que estoy viviendo y disfrutando, no hay día en el que no agradezca a Dios y a la vida por tener a las personas que tengo a mi lado, no hay momento en el que no piense en lo mal que me sentía hace un tiempo atrás, cuando todo no era más que una nube de inseguridad de mi mismo, de problemas a superar solo conmigo, de “ceguera” del alma, porque no veía mis actitudes, mis verdaderos problemas, y ya no sabía qué hacer para sentirme bien;  y pensar en esos tiempos donde todo parecía estar mal y darme cuenta de cómo me siento ahora, es algo maravilloso. Y también lo es el sentir que esas personas que siempre me acompañaron, siguen ahí, llenándome el alma cada día, haciéndome saber que tengo varios hombros donde apoyarme, cientos de abrazos que me protejan cuando me sienta solo, infinitas razones para quedarme cada vez que quiera irme y dejar todo a un lado, miles de “te quiero” cuando me invada la angustia… Saber que esas personas siempre van a ser parte de mi vida; pensar en eso me hace tan bien! Por eso creo que nunca podría cansarme de esta “monotonía”; porque cada día cuando me levanto, veo a mi familia y soy consciente una vez más de lo afortunado que soy por tenerla conmigo;  porque cada domingo que comparto con mis mejores amigos es algo hermoso y no podría estar sin eso; porque cada vez que paso una tarde en Puerta18, comparto miles de risas con mis amigos y eso no tiene comparación; porque siempre que puedo, voy a encontrarme con esas personas que viven lejos, y compartimos miles de tardes juntos, y sin dudas eso también me llena muchísimo. Porque no me canso de imaginar cosas para mi futuro, de pensar en la gente que estoy conociendo y que de a poco se van convirtiendo en personas importantes en mi vida, y eso me encanta…
Me di cuenta de que no siempre la monotonía es sinónimo de aburrimiento, de malestar o de algo malo; sino que a veces es algo totalmente diferente, algo hermoso de disfrutar, algo que no me gustaría que termine…
Peter//

martes, 18 de octubre de 2011

Abrir los ojos



Estos últimos días fueron una revolución de pensamientos y sensaciones en mi interior. Como por “arte de magia” empecé a ver todo de otra manera, empecé a darme cuenta de qué es lo que tengo que hacer para dejar de lado todas esas cosas que me molestan de mi mismo,  y lo más importante, logré comenzar a poner en práctica todo eso que entendí que tenía que hacer. Empecé a ser capaz de relajar mi mente, de despreocuparme de las cosas que no tienen importancia y, en cambio, ocupar mi cabeza y mi voluntad en no volver a cometer los mismos errores, y en seguir adelante con este proceso de cambio y renovación por el que ahora estoy pasando. Busqué respuestas y las obtuve mucho más rápido de lo que esperaba y de una forma mucho mejor a la que imaginaba. Pensé que tardarían en llegar y que, quizás cuando llegaran, sería de una forma indirecta o complicada porque eran respuestas que no creí poder encontrar fácilmente, respuestas a muchas preguntas que solo alguien podía darme con total certeza, y no pensé que fuera en este tiempo. Sin embargo me equivoqué y me alegra que así haya sido. Recibí esas respuestas que sabía que aclararían mi mente y varias dudas bastante grandes que tenía. Entendí  que para lograr algo, a veces es uno mismo el que tiene que empezar a cambiar; comprendí mejor que nunca cuál es el propósito de todo esto, más allá de cómo vayan a ser las cosas más adelante. Me di cuenta aún más de que tengo mil cosas para mejorar, pero ahora es diferente porque por fin siento que estoy cambiando, que logré dejar atrás algunas de esas cosas que tanto me molestaban hasta hace un tiempo, y que continuo superándome y mejorando cada día. Por fin puedo sentir que el esfuerzo vale la pena y da resultados inmediatos; por fin siento paz conmigo mismo, siento más que nunca, que las cosas están yendo bien y eso me llena de felicidad porque es algo que busqué por mucho tiempo y que por momentos creí haber logrado pero que luego, de repente, desapareció y volví a lo de siempre. Sin embargo ahora siento que todo va por buen camino, siento que esta vez no voy a fallar porque ahora soy consciente de lo que tengo que hacer para que eso no pase. Ahora más que nunca creo en mi mismo, algo que siempre se me hizo muy difícil… Ahora más que nunca tengo las cosas claras, entiendo todo desde otro punto y sé que puedo dejar de lado todo lo que detesto de mí, con tiempo, paciencia y fe.  De todos modos, sentir este bienestar no me libra a dejar de luchar por abandonar de una vez y para siempre todo eso que siempre me molestó de mi. Estar bien con mi mismo es recién el comienzo para cambiar definitivamente.
Ahora por fin abrí los ojos y el camino por el que voy es el que quería encontrar. Todo se va acomodando de a poco y creo que ya nada puede salir mal.
Peter//

jueves, 13 de octubre de 2011








Ahora se que voy a cambiar.
Ahora puedo ver todo desde otra perspectiva...

miércoles, 5 de octubre de 2011

Cinco historias cortas

Noches de otoño
 “Las gotas caían y las luces amarillas se reflejaban en el asfalto mojado. Yo solamente escuchaba las melodías de saxofón y recordaba las tardes que pasábamos juntos. Era de noche. Yo me sentía feliz…” (Agosto, 19. 2011)

Fly
“Hoy cuando salía de mi casa vi algo hermoso. Una bandada de patos emigrando hacia algún lugar; y al mirarlos no pude evitar recordar esa sensación inconfundible que nos produce el irnos de nuestro lugar, sea cual sea el motivo, para luego llegar a otro lugar mejor… “ (Agosto, 19. 2011)


Sunday Morning
“Caminábamos por un camino de asfalto, rodeado de árboles en tonos beige y rojizos. El sol cálido de aquella tarde de otoño nos daba en la cara y nos llenaba de paz. Simplemente caminábamos, sin decir una palabra. En un momento nos miramos y entendimos toda esa paz que estaba sintiendo el otro. Te abracé fuerte, por un largo rato. Me dijiste ‘Te quiero’. –Yo también te quiero- respondí. Y seguimos caminando, ahora con una gran sonrisa en los labios…” (Septiembre, 9. 2011)

  Mediterráneo 
“El sol caía suavemente sobre Santorini, en las costas de Grecia. Los techos celestes combinaban con el cielo totalmente limpio e infinito que se extendía justo sobre nuestras cabezas. Compartíamos un verano soñado los tres; estábamos viviendo y disfrutando eso que tanto habíamos ansiado tiempo atrás. Recuerdo que luego de caminar un largo rato por las playas de arena blanca, llegamos a un lugar sin dudas único. Nos sentamos en unas rocas que estaban unos metros adentro del mar; una suave brisa de verano nos agitaba los cabellos y nos llenaba de una paz incomparable y hermosa. El silencio inundaba el aire; no hablábamos, simplemente disfrutábamos cada segundo de estar ahí juntos, en silencio. Disfrutábamos de ese lugar increíble, casi imaginario; de ese conjunto de detalles que nos llenaban de felicidad.
Yo apoyé mi cabeza en tus piernas, al tiempo que me recostaba sobre una de las rocas. Leonel sacaba fotografías para mantener vivo ese instante para siempre. Y no hacía falta hablar; con tan solo una mirada sabíamos lo felices que éramos los tres por estar ahí, juntos como siempre; por ese verano en el mediterráneo que tanto habíamos soñado y que ahora estábamos viviendo. Felices por saber que nuestra amistad sería para siempre y que, aunque quizás por momentos estuvimos lejos, siempre elegimos volver a encontrarnos…” (Octubre, 4. 2011)



Verano en California
“Llegamos al aeropuerto de San Diego al mediodía. Caminamos por el pasillo hacia el hall 
 central y allí te vi parada  junto a tu hermana, con una gran sonrisa y un cartel que decía “Bienvenidos a casa” con signos de exclamación. –Hey chicos! Allá están- les dije mientras caminábamos. Al llegar a donde estabas te abracé fuerte y casi susurrando dije: -te extrañé mucho-. Me miraste como quien siente lo mismo y me dijiste: -Yo también, que bueno que hayas vuelto-. Sin apartarme de tu lado, te presenté a mis otros amigos: Florence, Leo, Yam, Johanne, Florian y Eva; y luego de saludarse, partimos en la camioneta hacia la casa de tus padres. Cruzamos la ciudad hasta llegar a Berkeley y cuando dimos la vuelta en Mariette Street miles de recuerdos vinieron a mi mente. Recuerdo ese instante en que mi cabeza volvió algunos años atrás, a cuando compartíamos veranos juntos, andando en patineta, jugando baseball en West Park con los chicos de la escuela; en ese momento no pude evitar sonreír y mirarte. Mirarte y darme cuenta de que había pasado tiempo pero ahí estábamos de vuelta y nuestra amistad era la de siempre;  pura, única, hermosa como desde el principio. Y al llegar a casa, de repente tuve ganas de abrazarte fuerte y de decirte lo feliz que era por estar ahí, por todo lo que nos quedaba por vivir ese verano, por volver a verte y que seamos los mismos, y que lo que nos unía sea lo mismo que nos unió siempre… Y lo hice, te estrujé suavemente entre mis brazos. Extrañaba tanto eso! Esos abrazos incomparables con nada, esos que me hacían olvidar de todo. Y vos me abrazaste aún más fuerte; y ese abrazo, como de costumbre, duró un largo rato.
Pasamos la tarde todos juntos en la playa, hablando, contándonos mil cosas, construyendo entre todos algo hermoso, instantes inolvidables. Y como esa, muchas otras tardes llenaron mi alma ese verano, y me di cuenta de que cada día lo terminaba con una sonrisa enorme, una felicidad hermosa y miles de recuerdos inolvidables; y que lo único que quería era que llegara mañana para volver a vernos y volver a disfrutar otro día de verano juntos…” (Octubre, 4. 2011)
Peter//




martes, 4 de octubre de 2011

 Moldeándome de a poco, experimentando mientras vivo, disfrutando momentos felices, existiendo a mi manera, sintiendo, recordando, reflexionando, aprovechando lo mejor de cada experiencia que tengo en la vida, dando lo mejor para ser feliz, desepcionandome, frustramdome, superando dificultades, replanteándome una y otra vez, volviendo a empezar, intentando, intentando nuevamente. Rescatando lo más lindo de cada instante; aprendiendo a ser lo que quiero ser...

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martes, 27 de septiembre de 2011

Changes

  
Cada día soy más consciente del cambio constante al que estamos expuestos. Pero no hablo del cambio del entorno, de lo que nos rodea; hablo de cómo cambian las personas. Personas que en algún momento fueron de una manera y un tiempo después pasaron a ser de otra. O quizás son iguales que antes, pero por momentos me da la sensación de que perdieron algo de eso que las hacía ser quienes eran. Todos estamos obligados a tomar decisiones en algún momento. El camino de la vida siempre se bifurca frente a cada situación que vivimos y ahí estamos obligados elegir; a escoger uno de los nuevos caminos a seguir. A veces elegimos justificando que esa opción es la que más nos hace felices, lo que queremos; otras veces podemos escoger un determinado camino porque, aunque quizás no sea el que realmente queremos, es el que más nos conviene tomar. Y otras veces elegimos lo que elegimos porque sí, porque es lo que nos parece bien en el momento, lo que se nos "antoja". Pero quizás en algunos casos no pensamos bien antes de tomar una decisión. Quizás elegimos rápido y no nos damos tiempo de pensar en las consecuencias que esa elección conlleve más adelante.
A veces me pregunto si el problema es mío; porque yo siempre intento ser eso: yo. Intento no alejarme de la gente, no descuidar mis amistades ni a la gente que quiero y que ocupa un lugar importante en mi vida. Intento ser siempre igual, y si cambio, cambiar para bien. No sé si lo logro siempre, pero lo intento cada día. Intento, a la hora de elegir, ir por el camino más conveniente y en general no me dejo guiar por impulsos o por situaciones del momento. Si cuando tengo que escoger entre dos opciones no tengo las cosas del todo claras, prefiero dejar todo así como está hasta que el curso de los hechos me muestre qué es lo mejor que puedo hacer. Sin embargo veo a mí alrededor un constante cambio. Veo, como decía al comienzo, que hay personas que dejan de lado su forma de ser o parte de ella por diferentes motivos. Veo cambios en las relaciones, veo que a veces eligen lo que piensan que está bien y no se dan cuenta de que están haciendo daño. Veo que prefieren algo a otra cosa, cuando en otro momento ambas fueron igual de importantes en sus vidas. Y todo esto me decepciona y a veces me duele. Me duele ser siempre yo el que intenta no perder contacto, el que intenta que todo se mantenga igual que siempre, de la mejor manera que se pueda. Me duele sentir por momentos la pérdida de interés de las otras partes; me decepciona sentir dentro mío que lo que doy por los demás, por aquellas personas que realmente me importan, no vuelve; o por lo menos, no siempre de la manera que espero o que me gustaría. Me duele sentir por momentos, que quizás todo aquello que antes estaba ahí, ya no está. Quizás son solo pensamientos míos, quizás no sea más que una suposición, pero lo cierto es que las personas cambian. Obviamente es necesario para convivir el aceptar esos cambios, pero aceptarlos no quiere decir que no duelan. Igualmente estas cosas me hacen saber una vez más que no es bueno aferrarse demasiado a las personas. Esto hace que me dé cuenta de que cualquiera, por más que sea nuestro mejor amigo, nuestra pareja, aquella persona que siempre estuvo; el día menos pensado nos da la espalda o deja de lado aquellas cosas que lo hacen especial en nuestra vida. Todos tenemos personas que ocupan un lugar importante en nuestro corazón y que consideramos como parte de nosotros, y tampoco puedo decir que es mejor vivir sin amigos porque me estaría mintiendo a mi mismo; pero lo que digo es que a veces siento que hasta las personas más cercanas pueden dejar de ser quienes son, quienes eran, por cualquier motivo; pueden tomar una decisión quizás equivocada para nosotros, y conveniente para ellos. Pueden simplemente elegir alejarse de nosotros, dejarnos sin más; o pueden, también, elegir continuar en nuestras vidas como siempre, aunque perdiendo por momentos eso que los hace especiales. Yo siempre intento ser el mismo, y no sé si lo logro, pero lo intento día a día. Intento no cometer esos errores. Seguramente cometa muchos otros, pero no creo que uno de ellos sea perder mi escancia y dejar de ser quien soy.

Peter//

Volver a vernos


Hoy me desperté alrededor de las 9 de la mañana como de costumbre. Entre esas idas y vueltas de levantarme de la cama o seguir durmiendo un ratito más, sonó mi celular.
–Hola- dije.
 –Hola, soy Sara- se escuchó del otro lado.
 
Sin dejar de asombrarme, dije  –Wow! Que sorpresa que me llames!-  a lo que ella contestó con una pequeña risa, seguida de un –Cómo estás?-  Yo le contesté que estaba muy bien y así estuvimos hablando un ratito. En un momento me dijo:

-Qué hacés hoy?- yo, sin entender bien el por qué de la pregunta, dije:
-Hoy voy a Diseño, por?-
-Porque estoy en Buenos Aires- dijo ella casi gritando de euforia.

Yo no lo podía creer! Mi amiga Sara, de Suiza, había vuelto a Buenos Aires! Esa misma persona que hace unos meses despedí con tristeza, sabiendo que no sabía si alguna vez iba a volver a verla. Esa persona que conocí hace poco tiempo y que resultó ser increíble, más que buena onda; resultó ser una persona genial.  Esa que vive del otro lado del Atlántico, a 13mil kilómetros de mi casa. Esa persona, mi amiga Sara, me estaba diciendo que así de la nada estaba en Buenos Aires y que quería que nos viéramos.
Nos juntamos al mediodía y fuimos con su primo Florian, que es amigo mío, a tomar un café a Starbucks. La verdad es que hoy no fue un día más. Hoy pude reencontrarme con una persona increíble que lamentablemente vive bastante lejos pero que no por eso dejó de ser importante en mi vida.
GRACIAS Sarii! Por ser esa persona llena de alegría, por tu amistad y por esta sorpresa increíble de volver a juntarnos. Seguramente pronto nos volvamos a ver …

Peter//

sábado, 17 de septiembre de 2011

Vuelvo a casa




Todos tenemos una segunda casa; un lugar en el que nos sentimos más que cómodos, en el que sea lo que sea que hagamos, nos sentimos bien. Un lugar donde estamos rodeados de gente que nos quiere; algunos parecidos a nosotros; otros no tanto, pero no por eso diferentes del todo. Un lugar donde sabemos de antemano que vamos a encontrar a alguien con quien compartir cosas, donde sabemos que tarde o temprano vamos a hacernos de nuevos amigos, y quizás esas amistades luego lleguen a ser irrompibles. Todos tenemos una segunda casa; y quizás a veces por circunstancias de la vida, tenemos que alejarnos de ella. Quizás solo por un tiempo, un tiempo largo o corto, pero un tiempo al fin. Quizás, en el peor de los casos, sea para siempre. Aunque también puede pasar que nos alejemos para crecer; para evolucionar. Quizás nos alejemos para luego llegar a un lugar mejor; pero que no por ser mejor es más valioso e importante que nuestra segunda casa. Podemos cambiar de lugar, de ciudad, incluso irnos a otro país; pero nuestra segunda casa sigue siéndolo para siempre. Porque es algo que se lleva en el corazón, es un lugar que nos marca de por vida. ¿Cómo nos damos cuenta cuando un lugar se convierte en nuestra segunda casa? En mi caso puedo decir que mi segunda casa es un lugar que marcó mi vida de una manera increíble, es un lugar que definió definitivamente mi vocación, que me abrió la cabeza a muchísimas cosas, me permitió desenvolverme mucho mejor con las personas y conocer personas maravillosas que hoy en día me siguen acompañando y siguen compartiendo la vida conmigo; además, claro, de permitirme adquirir conocimientos de lo que más me gusta, que es el diseño.


Hace un tiempo, como suele pasar a veces, tuve que dejar mi segunda casa. Conseguí un trabajo como diseñador gráfico y esto me ocupaba todo el día. A penas tenía tiempo de continuar mis estudios. Por un lado me sentí feliz, porque era un trabajo acorde a lo que yo quiero ser. Era lo que estaba buscando, y me hizo sentir bien poder tenerlo. Al principio sentía esto que dije antes: que dejé mi segunda casa para crecer, para evolucionar. Sin embargo luego empecé a darme cuenta de que me faltaba algo, algo que era irremplazable. Ese algo era el estar ahí, en mi segunda casa; ese vacío era el darme cuenta de que ya no estaba allí, era la angustia de ver que dejé lo que amaba por otra cosa que más que amarla, me era necesaria. Por razones que no vienen al caso, ese trabajo se terminó. Y ayer, después de casi dos meses, pude volver a mi segunda casa. Volví a sentirme tan bien y feliz como siempre; como cada tarde que pasé y que paso allí. Volví a ver a todas esas personas con las que compartí ya tres veranos, volví a empezar mi curso de Cine, que había tenido que dejar por lo que dije antes; volví a sentirme en mi espacio. Y lo más hermoso de todo es que no me olvidaron. Esa bienvenida tan linda! Ese “hey! Te extrañamos mucho!”, ese “que bueno que hayas vuelto!”. Esas cosas que me llenan el alma. Darme cuenta de que por más que, a veces por un tiempo, tengamos que alejarnos de nuestra segunda casa; seguimos estando allí de alguna manera. En los corazones de quienes nos quieren de verdad, en los recuerdos de los verdaderos amigos. Y que si de repente tenemos la posibilidad de volver, las puertas siempre están abiertas; y todo es igual que antes; como si nunca nos hubiéramos ido…


Quizás algún día me vaya para siempre, pero Puerta18 va a seguir siendo mi segunda casa, siempre.

Peter//

martes, 13 de septiembre de 2011

Ser libre es ser





Me he tardado en descubrir que ser libre es "ser". Ser tus pensamientos, ser tus sentimientos, ser todo lo que no eres, para descubrir quien eres. Dejar de ser para volver a ser algún día. Ser lo que quieres ser, ser lo que te dicen que no puedes ser... ser sin miedo. Cargamos un peso enorme porque creemos que no somos lo que deberíamos "ser".
Nos enseñan que ser sensible es ser débil...
Nos enseñan que ser sincero es no tener tacto...
Nos enseñan que ser fuerte es no llorar...
Nos enseñan que el exito es el dinero...
Nos enseñan que el ser autentico es ser ridiculo...
Nos enseñan que ser diferente es estar loco
Nos enseñan que la belleza es simetrica...


Pero... ¿quién nos enseña a querernos como somos? Creo que llega un momento en la vida de cada uno de nosotros en el que sabemos que algo anda mal... Me he tardado en ver tantas cosas, pero ahora comienzo a ser libre...


Daniela Rivero Zacarias

viernes, 9 de septiembre de 2011

Lo que vaya a venir


 Muchas veces, sobre todo cuando me encuentro solo y tengo tiempo para pensar, vienen a mi cabeza montones de reflexiones acerca de mi futuro. Me pongo a pensar cómo sería mi vida de acá a un tiempo largo, a un par de años… Pienso en las cosas que me gustaría haber logrado para ese entonces, pienso en lo que tengo que hacer hoy para que cuando llegue ese momento pueda decir que logré lo que quería; pienso en las personas que me acompañan en esta etapa de mi vida y en cómo va a ser la vida de cada uno de ellos en ese lapso de tiempo. Vienen a mi cabeza pensamientos de lo más variados, y reflexiones sobre todos los aspectos de mi vida. Me imagino a mi terminando mi carrera de diseñador gráfico en la Universidad de Buenos Aires, me imagino rodeado de la misma gente que hoy me acompaña, de los mismos amigos, de mi familia y las mismas personas que hoy me hacen feliz cada día. Pienso en las ganas que tengo de vivir mil cosas, aunque se que no está bueno acelerar los tiempos; pero a veces me carcome la ansiedad y me pregunto si en mi futuro podré lograr todo lo que hoy es solo un sueño dando vueltas en mi cabeza. Es increíble porque el futuro de uno es algo tan incierto y a la vez tan cercano y concreto… A veces se habla del “destino” y sinceramente no creo que sea algo muy factible. Me cuesta creer que cada persona nazca con un porvenir ya predeterminado porque entonces por más esfuerzos que hiciéramos por armarnos la vida a nuestra manera, las cosas terminarían saliendo igual que si no moviéramos un dedo. Obviamente hay ciertas cosas que aparentemente “tienen” que pasar; pero me parece que no hay un destino para cada uno. Creo que nuestro futuro lo vamos construyendo a medida que vivimos nuestro presente y que lo que vaya a pasar en nuestro futuro depende pura y exclusivamente de eso, de lo que nosotros hagamos o dejemos de hacer hoy. Es esencial ser conciente de que todas las decisiones que tomamos en tiempos pasados, construyeron lo que hoy es nuestro presente; y que todas aquellas decisiones que tomemos ahora, van a ir marcando nuestro camino y van a formar nuestro futuro. Es por eso que hay que dar lo mejor de nosotros para hacer las cosas lo mejor posible y no tirarnos abajo si vemos que algo no sale como esperamos. Claro que somos seres humanos y como tales nos equivocamos; pero también es importante saber que de cada error se aprende algo nuevo y que cada experiencia de vida nos deja una enseñanza valiosísima. Si somos concientes de todo esto y damos lo mejor para ser felices en nuestro presente sin descuidar nuestro futuro, las cosas van a salir mucho mejor de lo que esperamos. Yo, por mi parte, pienso seguir disfrutando de todas esas cosas hermosas que estoy viviendo ahora,  de todas y cada una de esas personas que me rodean y que me hacen tan feliz, y pienso seguir en mi postura y en mi camino; formando mi vida día a día y haciendo todo lo posible por disfrutar de cada instante, de ser feliz y estar bien conmigo y con los demás…


Peter//

martes, 30 de agosto de 2011

Volar


 Sus brazos se entrelazaron y sus manos se apoyaron suavemente en la espalda del otro. En ese mismo instante sintieron como sus mentes se sumergían en un mar de sensaciones maravillosas e indescriptibles; ninguno de los dos sabía por qué, pero en ese momento el tiempo parecía no pasar. Ella lo abrazó aún con más fuerza, él acariciaba su cabeza y sus mejillas, mientras seguía abrazándola con uno de sus brazos. Ya no existían las horas, los minutos, los segundos;  y cada vez iban perdiéndose más en ese montón de sensaciones y en todos los recuerdos que venían a sus mentes de los momentos que habían disfrutado juntos. No hacía falta más nada, porque allí estaban, como la primera vez, compartiendo ese momento, ese silencio, ese abrazo eterno; sintiendo la magia que inundaba el aire; viviendo lo mismo, sintiendo lo mismo. Ahí estaban; unidos para siempre, inseparables, indestructibles. Y se miraron; y supieron ver en la mirada del otro, todos esos sentimientos expresados; esos que ocupaban lo más profundo de sus corazones. Y al mirarse entendieron una vez más que nunca se separarían porque lo que los unía era único; porque era auténtico, verdadero. Y luego de mirarse, volvieron a entrelazar sus brazos, y una vez más cerraron sus ojos al tiempo que disfrutaban de la suave brisa de invierno, del canto repentino de un pájaro, de un silencio infinito luego.  El siguió acariciando su cabeza; ella se apoyó nuevamente en su hombro. Y simplemente se dejaron llevar; se dejaron perder una vez más en ese mar de sensaciones hermosas e indescriptibles que significaba cada abrazo que inventaban...

[Forever united here somehow ♪]

Peter//

sábado, 27 de agosto de 2011

El país del Dicho y Hecho

 En el país del Dicho y Hecho la gente era muy impulsiva. Nadie pensaba las cosas más de una vez antes de que sus labios largaran las palabras. Esto muchas veces era un problema porque no pasaba más de una centésima de segundo desde que alguien decía algo hasta que se cumplía. Por ejemplo, fue muy complicado frenar la ola gigante que llenó la capital cuando a alguno se le ocurrió decir que le vendría muy bien un chapuzón.  Luego, cuando la señora del almacén, hablando con una de sus clientas, le dijo que tenía un millón de productos por acomodar, en seguida empezaron a aparecer así como de la nada, paquetes de fideos, botellas de vino, latas de todo tipo de conservas;  y fue tal el impacto de las palabras de la almacenera que a ella y a la clienta la mercadería les llegaba hasta el cuello.  Famoso fue el caso de Manuel, el dueño de la tienda de relojes, que una vez, después de trabajar todo el día sin descansar, exclamó: “Necesito una pausa!” y al instante todos los relojes de la tienda y del mundo, se detuvieron; y aprovechando que el tiempo no corría, Manuel se echó a dormir y la siesta duró tres días.

Cuando las horas, los minutos y los segundos volvieron a ser quienes habían sido y continuaron su marcha, otro ciudadano caminaba por la calle y escuchaba una canción que en el estribillo decía algo así como “ojalá que llueva café…” y no tuvo mejor idea que hacer un dueto con la radio y cantarlo al mismo tiempo. En un abrir y cerrar de ojos, las calles estaban inundadas de granos de café. Ese día fue muy complicado caminar; algunos se resbalaban en el intento, otros no se arriesgaban a salir de sus casas. Yo, cansado de tantas inundaciones, tantos océanos de productos de almacén y tantos segundos que se detuvieron, me dije: “Me encantaría salir de todo este desorden!”  y Plop! Desaparecí.

Peter//