jueves, 3 de marzo de 2011

Un día en familia


El domingo pasado, 27 de Febrero, fue un día más que lindo para mi. Acá en Buenos Aires hay un lugar llamado BuenosAires Playa que queda a orillas del Río de la Plata, en el barrio de Nuñez. Para mi es un lugar hermoso, por muchos motivos. Uno de ellos es la vista: uno llega y lo primero que ve es un montón de puntitos blancos, veleros, que navegan a lo largo y ancho del río. Puede verse, también, la costa de Tigre, otro lugar hermoso para visitar. Además de la vista privilegiada, uno puede disfrutar de actividades muy variadas, como andar en bicicleta, jugar voley y pescar; aunque estoy en desacuerdo con eso, porque me parece que matar animales por deporte no es muy justo que digamos, pero en fin...
El lugar es hermoso en si; aunque no haya nada. Aunque solo estuviera el rio, los arboles, y uno mismo, el lugar seria maravilloso igual. Sin embargo lo que hizo de este, un día especial no fue el lugar ni lo que hay en el, sino el hecho de pasar un día en familia, salir todos juntos; eso es lo que me hizo y me hace más feliz. Poder compartir una tarde de mate y galletitas al aire libre, con las personas que uno ama. Con esas personas con las que compartimos todo. Alegrías, tristezas, buenos momentos y también dificultades. Con esas personas que nos apoyan siempre, no importa lo que estemos pasando.
 Es hermoso tener gente así a nuestro lado. Pero desafortunadamente hay personas que no tienen esa suerte. Quiero decir, gente a la que por diferentes motivos, no le es posible compartir esos momentos hermosos. Personas que quizás se llevan mal con sus familias o que directamente no la tienen. Pero una familia no está compuesta necesariamente por vínculos de sangre. Una familia se arma con el corazón, y cada uno puede y, de hecho, tiene varias familias. Una familia es la que nos toca en la vida, y podemos estar satisfechos o no con ella. Pero la otra familia es la que se elige. Aquel amigo o amiga que nos apoya siempre, y que sabemos de antemano que nunca nos va a defraudar o a dejar solos. Aquellas personas que, aunque no tengan nuestros mismos antepasados, ni el mismo apellido; pueden ser mejor hermano o hermana, que cualquiera. Si; la familia se construye; y lo hermoso es que cuando elegimos la familia que queremos tener, podemos estar seguros de que nunca pero nunca vamos a estar solos porque en otro lugar, quizás cerca o no tanto, alguien está ahí, siempre que lo necesitemos...

Peter//

2 comentarios:

  1. Gracias Peter :) lo del instante mágico lo escribí justo anoche. Sinceramente fue así, tal cual lo escribí...para mi son increibles esos momentos! a veces estar solo y disfrutando el silencio no tiene precio, porque estar en compañia de uno mismo muchas veces es necesario. Besos y que sigas bien ;)

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  2. es una suerte que todo a pesar de algunas veces no observarse asi, es nuestra decisión.
    una agradable entrada.^^
    suerte

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