miércoles, 27 de abril de 2011

Things I Love /♥/

Cosas que amo//

. Los abrazos largos
. Un verano en la playa
. Tomar café caliente una mañana de frio
. Diseñar
. Leer novelas policiales y libros de filosofía
. Estar con la gente que quiero
. Hacer nuevos amigos
. La fotografía
. Desear
. Proyectar
. Imaginar
. Disfrutar de lindos momentos
. Barcelona
. Viajar
. Tomar mate con amigos
. Escuchar la música que me gusta
. Estar con mi familia
. Ser de utilidad para los demás
. Escaparme de vez en cuando
. Andar en skate (solo andar)
. Buenos Aires
. Los días de lluvia
. El jazz
. Reírme hasta llorar
. La esperanza
. Amar
. Expresarme
. Esos detalles que me fortalecen
. Salir con amigos
. Mi religión
. Mejorar como persona día a día
. Superarme
. Puerta 18
. Recordar momentos
. Tocar la guitarra
. La Plata
. Navegar
. El otoño
. Tomarme un momento para pensar
. Mirar al cielo
. Creer
. Estar conmigo
. Los encuentros repentinos
. Conocer nueva música
. El océano
. Tener un hombro donde apoyarme
. Escribir
. Los collages
. Los atardeceres
. Una sonrisa
. Una mirada
. Las mañanas de sol
. Y también las mañanas grises
. Ser quien quiero ser...

(P.D.: seguramente me olvidé de algo...)

Peter//

Hot Air Balloon


Despegaba una vez más en mi globo de aire caliente. Poco a poco iba alejandome del suelo y una sensación mezcla de libertad y vértigo, se apoderaba de mi por completo. Cerré los ojos. Sólo quería volar lejos.
Al abrirlos unos segundos después, ya estaba muy lejos de la superficie; casi podía tocar las nubes con mis manos. Ya no había límites; podía llegar a donde yo quisiera.

 Estaba ya muy alejado de donde había partido, pero no me importaba en absoluto; solo quería seguir disfrutando de esa libertad. A lo lejos podía verse un hueco entre las nubes. Una mancha de sol entre ese manto inmenso de algodones blancos. Hacia allí dirigí mi globo; y al atravesar ese hueco me encontré con un cielo limpio, perfecto, todo teñido de naranjas y rosados. Hacía horas que estaba en el aire, pero no lo sabía; había perdido la noción del tiempo...
 Luego de un rato, casi cuando estaba al borde de tocar tierra firme nuevamente; abrí los ojos. Me desperté, y desee que mi viaje en globo, algún día, deje de ser solo un sueño...

Peter//

martes, 19 de abril de 2011

En la ciudad de la furia


Cada día que paso en la ciudad, crecen mis ganas de escaparme unos días lejos de todo. Amo Buenos Aires, pero llega un punto en el que ciertas cosas me cansan; como por ejemplo, las bocinas de los autos rompiéndome los oídos todas al mismo tiempo, o el humo tóxico que largan los colectivos y los camiones. Sinceramente es muy desagradable, y lo peor de todo es que nadie hace nada al respecto. Todas esas toxinas terminan en nuestros pulmones, sin que podamos evitarlo. Y como estas, hay muchas cosas que me cansan de vivir en la ciudad.
 Sin embargo, como dije antes, amo Buenos Aires, porque es mi lugar y porque, sacando esas (nada) pequeñas cosas, es una ciudad hermosa; me encanta; pero unos días lejos de tanto ruido no me vendrían mal. No pretendo hacer un viaje a algún lugar lejano, sino algo simple. Unos días en Tandil, por ejemplo, que es pura tranquilidad.
Por demás está decir que por mis actividades y obligaciones diarias, no puedo darme ese gusto.

 Hay momentos en los que siento ganas de irme a vivir a otro lado. A algún lugar diferente, porque otra de las cosas que me molestan de la ciudad es ver siempre lo mismo, ir siempre a los mismos barrios, aunque pensándolo bien, viviera donde viviera, me pasaría lo mismo, pero el no salir de la rutina, me agobia y a veces no lo soporto.
 Este domingo que pasó, por ejemplo, fui a La Plata. No se por qué, pero tengo una afinidad especial con esa ciudad. Será que al no ir tan seguido, cuando puedo ir y puedo cambiar mi rutina y salir de lo mismo de siempre, me siento muy bien. Además allá tengo amigos, así que también por eso me gusta ir.
Sea por lo que fuere, me encanta ir a La Plata y pasear por diferentes lugares. Cuando puedo tomarme un día para pasarlo allá, siento algo que se me hace difícil explicar; y quizás quien lea esto dirá que algo tan simple como viajar 70 kilómetros en micro, no da motivos para causarme tanta alegría, o que no es algo tan fantástico como para que me sienta así; pero puedo asegurar que es cierto. Porque es más que viajar 70 kilómetros. Es cambiar de ambiente, ver otro entorno. Es satisfacer mi deseo constante de cambiar de espacio, de conocer cosas y lugares nuevos; y sobre todo, es mi felicidad de poder ver a mis amigos que viven allá y poder salir de Buenos Aires un rato, para despejar mi cabeza y romper con la rutina y con todo lo que ella implica...

Peter//

martes, 12 de abril de 2011

Otro mágico atardecer


Justo ahora disfruto de uno de esos momentos que me hacen tan bien. Estoy solo en casa, escuchando música, mientras disfruto de una taza de chocolate caliente; y contemplo un atardecer increíble por la ventana. Otro de esos atardeceres que me llenan el alma; y pienso que a cualquiera que lo contemplare, le pasaría lo mismo. Es inevitable.
Un cielo todo anaranjado se extiende hasta unirse con la tierra, allí en el horizonte. Varios filamentos blanquecinos, bañados por los rayos del sol, surcan a lo largo y ancho, esa manta celeste, infinita; y me hacen sentir libre.
 Desearía poder volar, para llegar más allá de las nubes y poder contemplar aún mejor la maravilla que veo ahora desde mi ventana, en un octavo piso.

Todo se ilumina con tonos dorados y naranjas. Las hojas de los árboles, los edificios, los rostros de la gente; incluso el mío. Pero además, ese sol de verano ilumina el alma. Ilumina los sueños, los pensamientos; nos trae paz y esperanza. Porque, después de todo, este día terminará en breve, pero mañana comenzará uno nuevo. Otra oportunidad para vivir otro montón de sensaciones...

Peter// Marzo, 3. 2011

viernes, 8 de abril de 2011

I´ll be There...


 Si algún día tienes ganas de llorar, llámame.
No prometo hacerte reír, mas puedo llorar contigo.

 Si algún día sientes unas ganas locas de no hablar con nadie, no dudes en llamarme. Prometo quedarme callado.

Si algún día resuelves huir, llámame al instante. No prometo hacer que te quedes, mas puedo huir contigo.

 Mas si algún día me llamas y no puedo responderte, ven corriendo a mi encuentro. Tal vez yo esté necesitando de ti...


//

martes, 5 de abril de 2011

Decir lo que sentimos; sentir lo que decimos

Con algunas experiencias de la vida aprendí que las palabras se las lleva el viento, y que es mejor pensar dos veces antes de decir lo que sentimos; porque a veces puede terminar lastimando, aún sin la intención de hacerlo.
 A veces confiamos por completo en la palabra de alguien, pero no siempre es lo más recomendable...



Peter//

viernes, 1 de abril de 2011

Esa paz que tanto ansié


 Escribo porque me siento bien; y así como lo hago cuando necesito descargar angustia o inseguridad, también quiero hacerlo ahora.
 Me siento tranquilo y en armonía conmigo mismo. Después de muchos altibajos anímicos y varias idas y venidas, puedo decir que al fin estoy en paz.
 Sé que muchas veces dije lo mismo y un tiempo después volví a las inseguridades, los pensamientos sin sentido, el romperme la cabeza con cosas y con gente que no lo merecen, etcétera. Sí, se que en otras ocasiones me sentí igual de bien, y volví a lo de siempre; sin embargo no me preocupa. Quiero decir, no creo que este sea otro de esos intentos fallidos por sentirme bien, porque de ellos, justamente, aprendí mucho y al poner en práctica lo que aprendí, no voy a volver a pasar por lo mismo.
 Obviamente a cada paso que damos, aparecen obstáculos y uno tiene que estar preparado para enfrentarlos, y sé que más adelante voy a encontrarme con otro tipo de dificultades, pero es parte del aprendizaje; porque lamentablemente los seres humanos no entendemos las cosas hasta que nos damos la cabeza contra la pared.

Sin embargo ahora disfruto de mi bienestar, de esa paz interior que siento; y ya no me preocupo tanto por lo que valla a venir. Si, en cambio, me ocupan la cabeza otras cosas, como por ejemplo, el dejar de frecuentar amigos que antes veía seguido. Y no es porque yo no quiera verlos, sino que están lejos y no es fácil verse con frecuencia. Sin embargo algunas cosas me llevan a pensar que ya no hay tanto interés del otro lado, (y no es un pensamiento sin sentido), porque un e-mail o un mensaje no cuestan nada, por más distancia que haya.
Pero a pesar de que por momentos tengo ese miedo de perder algunas amistades, no estoy triste. Sé que eso no va a pasar, y en el caso de que pasara, sería una lástima, pero yo seguiría adelante con mi vida. Después de todo, los verdaderos amigos nunca nos abandonan.
 Este presente en el que vivo me hace feliz por varias cosas que digo siempre. Por poder compartir cada día de mi vida con la gente que yo elijo, por poder estar en un lugar y en un espacio en el que me siento más que cómodo y en el que me identifico muchísimo, y por poder conocer gente maravillosa y hacer nuevos amigos. Y una de las cosas que más me hacen feliz es poder mirar hacia atrás y darme cuenta de cómo mejoré en relación a mi forma de ser. Cómo pude dejar de tener ciertas actitudes que me perjudicaban en muchos aspectos de mi vida y pude obtener, como dije al comienzo, esta paz y armonía conmigo mismo, que tanto necesité. Estoy más que satisfecho con la vida que me tocó y con el presente en el que vivo. Y si bien me gustaría disfrutar de algunas cosas que ahora no están en él, sé que a su debido tiempo voy a poder vivirlas y disfrutarlas, y sé que cuando lleguen, me van a hacer más que feliz...


Peter//