martes, 3 de mayo de 2011

Tolerancia

  
Hay cosas que nos molestan y cosas que nos agradan de nuestros amigos y de la gente que nos rodea. Todos tenemos defectos y virtudes, pero parte de la vida es aprender a convivir con ellos y al mismo tiempo intentar mejorarlos. Cuando se trata de nuestros defectos (los propios), esto ultimo es posible. El tema es cuando se trata de los defectos de los demás. Alguien que quiere de verdad a otra persona, lo hace a pesar de todas las cosas que le molestan de ella, porque el verdadero amor y la verdadera amistad, van mucho más allá de algunas actitudes del otro que puedan desagradarnos.
Y algo muy importante en la vida es saber tolerar. obviamente, y como en todo, la tolerancia debe tener límites; pero todo lo que no exceda dichos límites (establecidos por cada uno), puede ser tolerado, y eso muchas veces mejora las cosas.

 Cuando, por ejemplo, cierta actitud de un amigo nos molesta, no es necesario callarse, sin mas; pero podemos hacérselo notar de una manera afable, cordial, como para no perjudicar la relación y, al mismo tiempo, poder expresar lo que sentimos frente a dicha actitud. El problema es que a veces decimos las cosas de mala manera o reaccionamos muy mal frente a cosas que hacen los demás, y la otra persona quizás no merecía ese trato.

 Ser tolerante no es sinónimo de dejarse pisar la cabeza. Ser tolerante es saber aceptar al otro como es, con sus virtudes y defectos, es entender ciertas cosas y no reaccionar mal frente a una mínima actitud que nos disgusta. Es algo más que importante en la relación con la personas que queremos y que nos rodean, porque nosotros podemos cambiar nuestros defectos, pero no los de los demás; y algo esencial es aprender a convivir con esas cosas que nos molestan de otros y saber decir las cosas de buena manera para no perder a esas personas sino, por el contrario, entendernos mejor y afianzar aún más nuestra relación con ellas.

Peter//

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