lunes, 22 de agosto de 2011

Nuestra esencia

 
 A veces se me da por pensar que ya estoy grande para que me sigan gustando ciertas cosas, o para comportarme de determinada manera; por ejemplo con la música que escucho. Hay grupos o cantantes que me gustan, aunque sea por una o dos canciones, y que muchas personas dirían que son “infantiles” o que es el típico pop comercial; sin embargo, a pesar de todas esas criticas, a mi me siguen gustando y los sigo escuchando siempre que tengo ganas. Sin embargo por momentos pienso: “tengo 20 años y escucho música que podrían escuchar chicos de 14 o 15” y a veces hasta yo me creo medio infantil; pero en seguida me doy cuenta de que el principal objetivo de la música es transmitir cosas, sensaciones, emociones; y sin dudas esas bandas “infantiles” para muchos, a mi me transmiten muchas cosas, y es ahí cuando me convenzo una vez más de que no hay edad para los gustos musicales, sino que mientras a uno le hagan sentir lo que busca sentir, somos totalmente libres de seguir escuchándolos.
Otra cosa que me pasaba hasta hace un tiempo es pensar en mi estética en relación con mi edad. ¿Por qué? No lo se… Simplemente se me pasaba por la cabeza el pensar que “estoy grande para tener un arito en la nariz y un expansor en la oreja…” En seguida me daba cuenta de que era una estupidez gigante el pensar de esa manera, y aún ahora al escribirlo me río de haber pensado así, porque aunque parezca ridículo, ese arito y ese expansor que tengo me hacen feliz, porque son parte de mi (de hecho, si no me hicieran feliz no me los hubiera hecho). Son parte de mi “estilo”, por así decirlo, y no creo que me los sacara por nada, a menos que fuera totalmente necesario. Así como también la ropa o los accesorios que uso a diario, como mis lentes que no son para ver mejor, sino que la única función que cumplen es divertirme al usarlos y demostrarles a los demás que si quedan ridículos, no me importa en absoluto; o el gorrito estilo coya de Lulii, que me lo prestó por un tiempito, y cuando lo usaba por la calle la gente me miraba raro y yo por dentro me reía pensando lo bien que me sentía usando ese gorrito… En fin, muchas veces me plantee el tema de que quizás uno crece y hay cosas que tiene que ir dejando de lado; pero al mismo tiempo se que si esas cosas no afectan a nadie y nos hacen felices a nosotros, no tenemos por qué dejar de disfrutarlas. Después de todo, forman parte de nuestra vida, de nuestra esencia.

Peter//

1 comentario:

  1. Lo importante es estar bien con nosotros, porque sino estaríamos viviendo para los demás y para satisfacer al resto. No se por qué me acordé de cuando ando en bipatín...la gente se queda mirandome raro. A veces en el colegio algunas compañeras me decían: vos venís a educación física en eso? y yo respondía naturalmente: si! Y la verdad es que no me importa si estoy grande o no para andar en esas cosas porque la verdad me encanta y por si fuese poco, en la ciudad nadie tiene de esos (el vendedor me dijo que solo había dos en la ciudad creo) así que con mas razón lo amo. En fin. Te quiero muuuuucho! ♥ nos vemos! :)

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