sábado, 28 de abril de 2012

You and the autumn


 Tus ojos brillan 

entre el vapor de una taza de té, 

y un panecillo inunda el aire 
de aroma a vainilla. 

Perfume a moras en tu pelo, 
un abrazo inesperado. 

Rayos cálidos de sol, 

y esa paz de una mañana de otoño...



 P.d.: Es hermoso simplemente agarrar tu mano y mirarte a los ojos.

Peter//

martes, 24 de abril de 2012

Sometimes silence is very what you need


 Estoy en la terraza de casa escuchando "Swimming in Miami" y disfrutando de un atardecer único. Hoy fue, creo, el primer día frio en lo que va del otoño, y lo disfruté mucho. Pude volver a usar mis guantes y mi bufanda, y me sentí protegido como siempre me gustó sentirme. En este mismo momento estoy sentado frente al atardecer, mirando todo un cielo anaranjado surcado por los rayos del sol, y no puedo evitar sentir unas ganas inmensas de volar hacia el horizonte. Veo nubes que parecieran de algodón, iluminadas por esos rayos cálidos del sol de otoño. Una brisa me sacude el pelo y me da sensación de libertad.

Y a cada instante vienen a mi mente cientos de recuerdos de mil momentos diferentes. Una bandada de pequeños pájaros vuela por encima de mí y se dirige al sol. Que envidia! ellos sí pueden hacerlo, volar hacia el atardecer y acariciar ese cielo anaranjado y dorado que yo siento tan lejano...
De pronto me acuerdo de algo que viví hace ya mucho, una especie de "ritual" que hacía cuando vivía en el campo. Recuerdo que cuando iba por la calle de mi casa y era de noche, podían verse a lo lejos, luces pequeñas, amarillas. Y recuerdo que siempre me pregunté qué serían y tuve, siempre, esas ganas terribles de volar hacia allí y saber de qué se trataba. Y también recuerdo ese ritual que hacía de vez en cuando, en atardeceres como el de ahora. Tomaba con mis manos un puñado de tierra del suelo y lo libraba en el viento, pidiéndole que vuele lejos y lleve consigo mi esencia; que cuente a personas lejanas de mí. Y quizás era algo absurdo, todos sabemos que el polvo no habla. Ni tiene memoria. Pero yo disfrutaba cada vez que lo hacía. Inocencia de niño tal vez...

Hoy, casi 10 años después, recuerdo aquel rito mágico y sonrío. Y sigo teniendo cosas así, de niño pequeño; porque es lindo de vez en cuando volver en el tiempo y recuperar esa inocencia que muchas veces creemos perdida.

Peter//

[Entrada escrita en el día de ayer, al atardecer]

martes, 17 de abril de 2012

Un momento de paz

 Es una tarde más de otoño, sin embargo para mí no es como todas las demás. Empezando porque hoy desde que me levanté, el día fue diferente. Hacía algo de frío, cosa que me gustó porque el calor sofocante ya había empezado a cansarme un poco. Luego de levantarme de la cama saludé a Canela, mi perra; y me dispuse a hacerme un café con leche con galletas de chocolate. Típico desayuno de invierno para mí. Miré por la ventana de mi cuarto y ví el cielo un tanto gris, con algunos huecos de sol y nubes enormes, blancas, a lo lejos. Corrí el vidrio y sentí un hermoso aroma a tierra mojada ya que a la noche había llovido. Y en ese mismo instante pensé para mis adentros: este sin dudas es mi momento preferido del día; cuando amanece y tengo todo un día lleno de cosas por vivir.
Todo esto, por más mínimo e insignificante que pueda parecer, me encanta, porque son esos detalles precisamente lo que me hacen valorar aún más cada día. Sin embargo había algo más que me hacía sentir feliz, bien; y eso era que sabía que en un par de horas nomas, iba a encontrarme con alguien que me hace más que bien. Y eso me tenía bastante ansioso pero al mismo tiempo me hacía sentir más que bien. Salí de casa a eso de las 10:50, tomé el colectivo y llegué 11:20 am, a su casa. Tomamos unos mates con galletas, miramos Friends y nos reímos demasiado. Fue una mañana genial, llena de risas, de cosas lindas... Simplemente quería dejar escrito acá, lo feliz que me sentí y me siento hoy. Porque cuando puedo compartir momentos tan lindos como el de hoy, con alguien que me hace tan bien como ella, siento una necesidad inmediata de escribirlo, de liberar esa alegría mediante las palabras, que, creo, es lo que mejor me sale hacer.

Peter//

Pd.: Gracias por una mañana tan linda como la de hoy... El jueves nos espera otra igual.

miércoles, 11 de abril de 2012

Un día increíble


Antes que nada, admito y pido disculpas a mis lectores por escribir con menos frecuencia que antes. Debo decir que estoy con bastantes cosas (trabajo, estudio, etcétera) y a veces se me hace difícil tomarme un tiempo para escribir algo o para leer lo que ustedes escriben en sus respectivos blogs. Prometo que voy a hacer lo posible por escribir más seguido y por pasar por sus blogs a leer lo que escriben, más que nada porque detesto colgarme y colgar con ustedes... En fin, tema aparte, paso a contar como estuvo el recital. IN-CRE-I-BLE!! Simplemente eso. Llegamos y hacía muucho calor, tocó Massacre (una banda argentina), luego Cage The Elephant le puso onda a la tarde y la rompió. Matthew Shultz, el cantante, se tiró tres veces al público y en una quedó con las piernas para arriba y la cabeza para abajo. Estaba demasiado sacado! pero fue muy divertido verlo. Con mi amiga Eva nos morimos de risa porque cuando terminó la última canción, se tiró nuevamente entre la gente, tiró el micrófono al escenario y empezó a "nadar" entre las cabezas de las personas, hasta llegar a la torre de Vorterix, la radio de Mario Pergolini, que transmitió el recital en vivo. Después de ellos tocó Joan Jett and the Blackhearts. Una excelente banda con una gran vocalista al frente, la verdad es que sonaron muy bien. TV On The Radio bajó un poco los decibeles y la euforia de las canciones de Joan Jett. Música tranqui, sintetizadotres, bajos, guitarras y un instrumento bastante raro (una especie de palo con cascabeles (?)... algo así). La verdad creo que muy pocos los conocían, salvo una flaca que se paró (la única persona de pie en toda la platea) y se puso a cantar las canciones y a hacer una especie de pogo. Tocaron 50 minutos aproximadamente y casi cuando la tormenta estaba por venir, se escucharon los primeros acordes de Teddy Picker. Arctic Monkeys salía a escena con la (muy) buena onda de siempre y ese espíritu post adolescente que nos encanta a todos sus fans. Una hora y media de pop-rock british nos bastó para hacernos sonreír... Un rato más tarde -lluvia torrencial de por medio- veo que Dave y compañía suben al escenario por el costado. Le digo a Eva: -mirá!- y algunas miradas, incluyendo la de ella, se dirigieron hacia atrás del escenario por donde estaban a punto de subir. Gritos unánimes de todos y el batero nos miró y nos saludo!! Alegría. Enorme alegría. El momento más esperado de la noche había llegado. Dave con su Les Paul celeste y su buena onda de siempre empezó a tocar. (En una se puso a tocar la batería!!) 
No me acuerdo cual fue la primer canción, pero lo que sé es que tocaron 26 temas (uno con Joan Jett) y fue el mejor recital de mi vida. 

Luces rotas por la lluvia, buzo mojado, hambre, sed, muchas cosas que podrían habernos arruinado la felicidad. Pero no lo lograron.

INCREÍBLE. Simplemente eso. Ya en la última canción, antes de despedirnos, Dave nos prometió que van a volver antes de que pasen 17 años. Los esperamos con ansias...

Peter//

martes, 3 de abril de 2012

Alegría

 Bueno, llegó el día. Mañana toca Foo Fighters con Arctic Monkeys en el estadio de River Plate en la ciudad de Buenos Aires  y voy a ir con mi amiga Eva, quien me regaló la entrada.  No puedo decir con palabras lo feliz que me siento. Sé que va a ser una tarde/noche increíble y no veo la hora de estar ahí en la puerta esperando para entrar. 

Simplemente quería compartir con quienes me leen la felicidad que siento, que es esa misma que nos llena cada vez que estamos próximos a un momento que va a marcar nuestras vidas.

Peter//