martes, 24 de abril de 2012

Sometimes silence is very what you need


 Estoy en la terraza de casa escuchando "Swimming in Miami" y disfrutando de un atardecer único. Hoy fue, creo, el primer día frio en lo que va del otoño, y lo disfruté mucho. Pude volver a usar mis guantes y mi bufanda, y me sentí protegido como siempre me gustó sentirme. En este mismo momento estoy sentado frente al atardecer, mirando todo un cielo anaranjado surcado por los rayos del sol, y no puedo evitar sentir unas ganas inmensas de volar hacia el horizonte. Veo nubes que parecieran de algodón, iluminadas por esos rayos cálidos del sol de otoño. Una brisa me sacude el pelo y me da sensación de libertad.

Y a cada instante vienen a mi mente cientos de recuerdos de mil momentos diferentes. Una bandada de pequeños pájaros vuela por encima de mí y se dirige al sol. Que envidia! ellos sí pueden hacerlo, volar hacia el atardecer y acariciar ese cielo anaranjado y dorado que yo siento tan lejano...
De pronto me acuerdo de algo que viví hace ya mucho, una especie de "ritual" que hacía cuando vivía en el campo. Recuerdo que cuando iba por la calle de mi casa y era de noche, podían verse a lo lejos, luces pequeñas, amarillas. Y recuerdo que siempre me pregunté qué serían y tuve, siempre, esas ganas terribles de volar hacia allí y saber de qué se trataba. Y también recuerdo ese ritual que hacía de vez en cuando, en atardeceres como el de ahora. Tomaba con mis manos un puñado de tierra del suelo y lo libraba en el viento, pidiéndole que vuele lejos y lleve consigo mi esencia; que cuente a personas lejanas de mí. Y quizás era algo absurdo, todos sabemos que el polvo no habla. Ni tiene memoria. Pero yo disfrutaba cada vez que lo hacía. Inocencia de niño tal vez...

Hoy, casi 10 años después, recuerdo aquel rito mágico y sonrío. Y sigo teniendo cosas así, de niño pequeño; porque es lindo de vez en cuando volver en el tiempo y recuperar esa inocencia que muchas veces creemos perdida.

Peter//

[Entrada escrita en el día de ayer, al atardecer]

1 comentario:

  1. Que poético y.. Mágico, no?
    Ganas de volar, es un sueño... (yn)
    Todavía nos queda esa parte de niño, y está genial sentirla de vez en cuando, eramos tan inocentes... Y es que a veces es mejor así.

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