jueves, 30 de agosto de 2012

Claves para disfrutar de vivir



"Intenta concentrarte solo en ti. No te lamentes si no consigues lo que otros si pueden conseguir. No envidies lo que no te pertenece. No intentes hacer cosas por demostrarle a otros lo que vales o lo que eres capaz de hacer. No intentes llamar la atención gritando en la tranquilidad del silencio de otros. No te olvides nunca donde empezaste a caminar, pues algún día regresarás al mismo punto de partida. No pienses en el tiempo que perdiste, pues en la vida nadie pierde nada,...siempre se gana un día aprendiendo. Nunca olvides que el mundo no gira alrededor tuyo. No juzgues a nadie,...no sirve de nada,...solo alimenta tu propia guerra. No intentes adjudicarle a otros los errores que tu mismo cometes. Desata los lazos de la fantasía y trata de SER lo mas real que puedas. Cuida tu silencio y tu entorno. No le pongas peso a la conciencia y despójate de la carga pesada diciendo lo que piensas, pero con sensatez y la sabiduría que Dios y la vida nos dio. Si con estas palabras he logrado convencerte de hacer algo bueno, esa era mi intención....recuerda que lo bueno si existe y prevalecerá por siempre en el mejor lugar del corazón."

by: Mai  ♥

miércoles, 29 de agosto de 2012

Every word you say...



Creo que en tiempos de crisis, de dificultades, lo fundamental es ese apoyo que solo dan esas personas imprescindibles en nuestra vida. Esas palabras que te dicen "hey! tenés mucho por lo que seguir aún", esas que te hacen ver que lograste más (mucho más) de lo que te imaginabas, y aún mucho más de lo que vos mismo ves. Yo tengo eso de que no logro ver o apreciar todo lo que logré hasta ahora. No me doy cuenta del todo de que hasta hoy llegué muy lejos en comparación con otras personas de mi edad; y obviamente hay otras muchas que estarán más arriba que yo, pero eso no le quita valor a mis logros. Al contrario, me hace tener más ganas de llegar aún más lejos. Mucha gente, personas que me rodean, que me quieren, cuando me ven angustiado por algo que no cumplió mis expectativas, me dicen: "pero date cuenta! ¿no ves todo lo que llegaste a ser? ¿no te das cuenta de dónde estás?" Y recién ahí reflexiono, pienso detenidamente, y me doy cuenta de que llegué lejos y que aún me queda muchísimo por aprender y seguir creciendo. 
Siempre cuando me encuentro en medio de una crisis, cuando me siento angustiado o frustrado porque algo no llegó a ser lo que yo esperaba que sea, viene alguien, una de esas personas que están siempre ahí conmigo, y me dice: "tené paciencia, todo tiene su tiempo", "le ponés todas las ganas a lo que hacés y eso es lo más importante"; un "contá con mi apoyo" o simplemente me da uno de esos mágicos abrazos. Y creo que eso es lo más importante, porque ¿qué sería del hombre sin el amor de los demás hombres? ¿Qué sería del ser humano sin lo que solamente otros seres humanos pueden darle?: amor verdadero, cariño, tolerancia, palabras de aliento, ánimo... Eso es lo que me permite seguir a pesar de las crisis, de las dificultades, de los tropiezos. Esas cosas son las que me hacen sentir mejor cada día. Y me parece increíble que unas simples palabras puedan más que cualquier cosa.

Peter//

jueves, 9 de agosto de 2012

Aprender de todo



Creo que cada día es un aprendizaje, cada situación nos deja enseñanzas, nuevos conocimientos y cosas que nos sirven a ser mejores personas para con los demás y para con nosotros mismos. En este caso, la experiencia de conocer a alguien, empezar a compartir cosas, momentos, y luego ver que todo fue desapareciendo, me ayudó a darme cuenta, una vez más, de que no siempre que algo parece "ideal", lo es realmente. Me refiero a que hace aproximadamente dos semanas conocí a una chica que me pareció muy divertida, interesante, alguien que tiene los mismos ideales, valores, e inquietudes que yo; y aún así no funciona. No funcionó. Y uno quizás se preguntaría ¿por qué no?. Y la respuesta está en mi mismo. Yo había entrado en una etapa de mi vida en la que no quería empezar una relación con nadie, no tenía interés en conocer gente con el propósito de estar justos más que como amigos. Sin embargo, y juro que no sé por qué, cada tanto se da en mi vida el hecho de conocer a alguien con quien termino estando en pareja.  
No quiero que se me malentienda; no soy de la clase de personas que van por la vida invitando chicas a salir, o teniendo relaciones casuales, esas que duran un día y nunca más volvemos a vernos. No me interesa para nada ese estilo de vida, aunque respeto a los que si porque cada uno es libre de disfrutar de su vida como más le parezca. Pero volviendo al tema, no sé por qué pero en varios lugares o grupos de amigos siempre termino por conocer a alguien con quien luego de un tiempo comenzamos una relación. Y a veces, como ahora, me pasa que esa persona parece ideal, y se abre completamente, hablando del futuro, diciendo cosas como "me imagino mucho futuro juntos" y demás. Y quizás a mi no me sale hacerlo porque no soy tan demostrativo con las palabras, pero principalmente porque ella dijo eso el primer día que salíamos. Y no creo que sea lo más oportuno porque me parece que lo mejor es vivir el día a día. No digo que no esté bien soñar a futuro, pero creo que cada cosa tiene su tiempo; y si las cosas se aceleran, si se hacen o se dicen antes de tiempo, pierden la magia, pierden el sentido. Si hay algo de lo que me convencí por haberlo vivido es de que lo que empieza rápido casi siempre termina rápido, y de que las palabras son solo eso, palabras; que sin hechos que las acompañen no valen nada. Porque todo el énfasis se pone en los primeros días de la relación y luego quizás la emoción del momento baja y ponemos los pies en la tierra. Entonces ahí viene la reflexión: estamos yendo demasiado rápido. Y generalmente eso lleva a que todo se termine y ese "futuro juntos" que se veía hace apenas unos días atrás ya no sea más que un leve recuerdo de la euforia que causa el principio de cualquier cosa nueva. 
No funcionó. ¿Por qué? porque no respetamos los tiempos de cada cosa, de cada palabra. Porque ella eligió decir lo que debería haberse guardado hasta que llegue el momento indicado; porque yo elegí ponerme a la par de ella para que no se sintiera mal si se daba cuenta de que yo no era tan demostrativo o tan abierto en relación a decir lo que siento. Siempre preferí guardármelo hasta los últimos instantes, porque cuando lo dije rápido, ansioso, no sirvió y terminó por lastimarme. Así aprendí que cada cosa tiene su tiempo. Cada palabra tiene su lugar en la historia, y solo hay que esperar ese momento justo para liberarla y que el sentimiento sea mutuo. No sirve forzar las expresiones de afecto! solo empeora las cosas; te hace sentir un pobre mediocre, te da culpa. Fingir no ayuda, destruye.

Fuimos rápido, pero no por ello me siento triste, ni amargado, ni angustiado. Tampoco feliz. Simplemente me siento bien. Y es suficiente.

Peter//

P.d.: A veces, para olvidarse de lo que uno necesita olvidarse, un tiempo en silencio ayuda más que cualquier cantidad de intentos.