sábado, 6 de junio de 2015

Marzo


Todo era mágico aquella noche. El verano casi llegaba a su fin, yo estaba lejos de casa. 
Todo era mágico, todo parecía estar en perfecta armonía, como si cada elemento que componía esa atmósfera que me hipnotizaba se hubiera puesto de acuerdo con todos los demás, en un plan secreto, para hacer de esa una noche perfecta.

Afuera, en el cielo, la luna iluminaba con su luz tiza todo a mi alrededor; sobre la hierba cientos de luciérnagas llenaban el aire de magia. ¿Hay acaso en la naturaleza alguna criatura más mágica que una luciérnaga? 

Sonaban melodías de fondo, melodías abstractas, espaciales, un ballet cósmico de notas sin fin. 
Adentro, en la cabaña, luces de todos los colores colgaban del tejado, guirnaldas, velas, lámparas de papel. La fiesta bohemia había comenzado. 

Todo era mágico aquella noche, y eso solo era el comienzo.

Peter//

1 comentario:

  1. Me encantó!! Me llevaste a una fogata en un viaje donde por primera vez vi luciérnagas, y tenés toda la razón en que son mágicas.
    Un abrazo!

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