jueves, 15 de octubre de 2015

Choose to give up or to keep trying


"When you try your best but you don't succeed" canta Chris Martin, y a decir verdad estos últimos días me siento así. A veces es necesario enfrentarnos a situaciones que sabemos que nos cuesta superar, porque ya nos hemos encontrado con ellas en tiempos anteriores. En mi caso, ese enorme muro a superar son los exámenes de matemática, una materia a la que toda mi vida le tuve miedo, y que siempre me costó el triple que cualquier otra. Estoy terminando el Ciclo Básico para ingresar a la Universidad de Buenos Aires y seguir mi ansiada carrera de Diseño Gráfico. 
Y pienso ¿para qué me sirve saber cómo resolver una función trigonométrica si voy a dedicarme a algo que no tiene nada que ver? y la respuesta es, evidentemente, para nada. Sin embargo, como la materia está ahí, y es parte de la etapa a superar -llámese filtro- para luego comenzar la carrera, quiera o no, me sea fácil o complicadísima, tengo que aprobarla. Es la tercera vez que curso matemática, desde 2013 hasta ahora, pero el punto es que las otras veces no me preparé como debía, como la materia lo requería, llegaba tarde a las clases porque vivo en la otra punta de la ciudad, y ni siquiera tomé clases particulares para reforzar los conocimientos. Pero esta vez si, esta vez llegué todos los días temprano, me senté todas las clases en la primera fila del aula para poder escuchar mejor, gasté tiempo y dinero en una profesora particular y lo más increíble es que todo esto funcionó, que empecé a entender lo que antes me parecía un idioma de otro planeta, que logré resolver ejercicios que nunca imaginé que alcanzaría a resolver, me sentía preparado como nunca. Pero no, una vez más el muro se alzó ante mi, el examen estaba diagramado de una forma que yo nunca había visto ni estudiado, obviamente me fue mal.

Las cosas muchas veces suelen llegarme con efecto tardío, en especial las emociones fuertes, y en especial las negativas. El mismo día que rendí el examen sentía que todo estaba bien, que no pasaba nada. "Puedo rendir un recuperatorio y aprobarlo", pensaba. Y es cierto, puedo hacerlo, y voy a hacerlo, pero el problema es que ya no tengo ganas; después de ver que di mi mejor esfuerzo y que ni aún así fue suficiente, es como que perdí gran parte del entusiasmo que tenía antes de rendir. Una parte de mi no se da por vencida, pero otra, por momentos más grande, me hace sentir que ya es en vano, que no vale la pena, y lo último que quiero es que esa sea la parte que gane la batalla.

Peter-

3 comentarios:

  1. Creo que no debe haber mejor frase que esa para definir como me sentía cuando también el ciclo básico era como un pie enorme que, si por un lado me iba bien en algo, por otro me iba el triple de mal y me llevaba a pensar que capaz no servía para eso, que estaba perdiendo tiempo y que nunca iba a poder terminarlo. Y un día lo terminé. Y creo que el mejor premio es no haber bajado los brazos. Si es un filtro, bueno, está para superarlo, pensé (no importa cuanto me lleve)
    A veces se junta el cansancio, la dificultad, algunos problemas, y las ganas de tirar todo abajo están ahí... Incluso se me aparecen ahora cuando algo me resulta muy dificil (y justo ahora sabés por qué).
    Pero creo que las ganas de hacer lo que te gusta pueden más. Yo creo que siempre hay un premio para el que persevera. Y que va a haber premio para vos y mucha satisfacción cuando lo termines.
    Abrazo enorrme y arriba ese animo Peter!
    :)

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  2. Siempre hay algo que antes de empezar o durante la carrera te hace tener ganas de tirar todo y no estudiar más, pero esas mismas cosas son las que te tienen que generar ganas de seguir y de pensar que sí se puede.
    Nunca fui buena para matemática así que admiro que le pongas todo ese esfuerzo aunque no te guste y sea difícil, ahora que ya sabés como fue el parcial se te va a hacer más fácil el que venga y el recuperatorio, no te olvides que la tercera es la vencida!

    Gracias por comentar en mi blog, no había escuchado el tema del link que me pasaste y me encantó. Como siempre es bueno volver a leerte, un beso grande y muchos éxitos!!

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  3. yo también odio la matemática y resulta que termine estudiando una carrera en la que vi matemática y de forma analítica, no esta de mas que sientes por un rato y respires y comiences desde el principio, puedes buscar tutoriales, a mi en un examen me ayudo mucho, resulta que el que daba el tutorial explicaba mejor que mi profesora, pero no te rindas, tu puedes con eso.

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