domingo, 17 de enero de 2016

We may join our ways, we may just say goodbye

Creo que este va a ser un año de grandes aprendizajes -o eso me gustaría-. Aprender a no esperar de los demás lo que me gustaría recibir, simplemente por el hecho de que nadie está dentro de mi mente ni de mi corazón, y porque lo que para mi es lógico, deja de serlo de la piel hacia afuera; lo que yo doy por sentado, el otro quizás lo ve como algo extraño, o no tan obvio. 
Aprender a tolerar más las diferencias, a no ser tan egoísta; aprender a aceptar mis errores cuando me los hacen notar, y darme cuenta de que muchas veces termino haciéndoles a los demás las mismas cosas que los demás hacen conmigo -y de las que me quejo y me duelen-. Aprender que nadie es perfecto, pero que justamente esa es la gracia de la vida: equivocarse y tomar eso como un aprendizaje para ser una mejor persona. Creo que debería aprender a no tener más miedo, a que las verdaderas amistades no cuestan esfuerzo, sino que fluyen, y siempre de ambos lados. Que vivir intentando retener a personas que han decidido irse, no sirve para nada más que para causar más dolor, que si una amistad no es de a dos, no es una amistad. Debería aprender a soltar a quienes tenga que soltar, a darle lugar al tiempo para dedicarme a mi mismo, a mis proyectos, a mis sueños. Debería ser consciente de que nadie está obligado a permanecer para siempre, y que -como leí una vez- la gente cambia y los sentimientos cambian, pero eso no significa que el amor que alguna vez compartieron no haya sido real y genuino, simplemente significa que a veces la gente crece, pero decide hacerlo lejos nuestro y, aunque duela, aunque cause angustia, a veces es necesario simplemente aceptarlo.

Peter-

1 comentario:

  1. hola, precisamente en esta vida estamos para aprender, muy linda forma de expresarse.

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