jueves, 10 de marzo de 2016

Six years, thousands of moments


A veces se me llena la cabeza de recuerdos y los sentidos de esa tan conocida felicidad mezclada con añoranza. Nunca entendí del todo por qué será que me cuesta tanto dejar ir. Me pregunto si a caso me sucede solo a mi, si por esas casualidades de la vida, soy yo el único que daría mucho por volver a vivir ciertas cosas que hace rato llegaron a su fin. 
No, estoy seguro de que todos en cierta forma y en algún momento nos sentimos así.

Creo que las cosas que particularmente más me cuesta dejar ir son aquellas a las que no les encontré un final, aquellas que simplemente fueron desapareciendo. 

¿Alguna vez observaste cómo un cubo de hielo va desintegrándose en un vaso de agua? así fueron esfumándose montones de situaciones, vínculos y etapas de mi vida. Y la parte madura de mi lo acepta, lo entiende, lo asimila y está dispuesta a seguir; pero ese niño interior, inocente y pequeño, quiere recuperarlas, volver a vivirlas, o por lo menos comprender qué pasó, cómo es que algo tan fuerte de pronto pasa a ser la nada más absoluta. 

Sin embargo cada día entiendo más y mejor que las personas no tienen la obligación de compartir la vida por siempre, que a veces sucede que eligen transitar un tramo del camino juntos, y así como decidieron unirse, también eligen seguir cada uno su rumbo. Y eso no está mal porque si es así, por algo es. Después de todo, quienes continúan cerca es porque aún siguen eligiendo caminar juntos.

Peter - 

3 comentarios:

  1. Me encanta como escribes.
    Un beso muy grande!(:

    ResponderEliminar
  2. Creo que pensamos lo mismo. Hay personas que sabemos que nos van a acompañar siempre y que eligen caminar a nuestro lado aunque no tengan la obligación de quedarse.
    Después están esas otras que entran en nuestras vidas por x motivo, para enseñarnos algo, y después sin darnos cuenta simplemente se alejan o el vínculo deja de ser el mismo. Sí, molesta porque uno no entiende por qué pasan las cosas, pero a la larga (más tarde o más temprano) nos damos cuenta que algunos "alejamientos" por así decirlo son necesarios (y a veces hasta hacen bien).

    Gracias por tus comentarios, siempre es un placer volver a leerte. Un abrazo grande!

    ResponderEliminar
  3. Me gustó mucho lo que pusiste al final "Quienes continúan cerca es porque aún siguen eligiendo caminar juntos", ayer vi a mis amigas de la universidad, hace un año que terminamos la escuela y un poco menos de servicio y esas cosas en las cuales aún coincidíamos, después de despedirnos nos dimos cuenta de eso, y una de ellas dijo que creyó que íbamos a vernos menos, pero que le daba gusto que por el contrario siguiéramos hablando como siempre, y aunque desde mi punto de vista el primer año es más fácil llamar y verse, bueno es bonito que en este momento estamos eligiendo seguir siendo amigas.
    Y si a veces cuesta dejar ir porque hay cosas que pasaron y nos hicieron muy felices y pues que bonito sería que a donde quiera que fuéramos encontráramos a gente así de bonita que nos contagiara lo mejor sin importar la situación. Me acordé de la frase de Winnie Pooh (Que no conocía pero vi en una serie jaja) "Qué suerte tengo de tener algo a lo que decir adiós se hace tan difícil."

    ResponderEliminar

Dejá tu opinion...