lunes, 26 de septiembre de 2016

And everything that's yet to come



A veces pienso, no puedo evitarlo. Pienso en qué me deparará el futuro, pero no por sentir temor o no saber hacia dónde dirigir mis pasos, sino más bien porque me genera tanta intriga imaginarme a mi mismo, de aquí a diez años, a cinco, a dos... 
Hablando con algunas personas, les cuento lo mucho que anhelo que llegue el día en que me case con la mujer que ame -aún cuando todavía no nos hemos encontrado-. Quienes me conocen saben que uno de mis sueños mas grandes es tener una fiesta de casamiento totalmente sencilla, en una playa desierta, con mi familia, mis amigos más cercanos y mi perra; que para nada quisiera una fiesta en un lujoso salón ni vestirme con un traje costoso, sino que me sentiría más que a gusto, vistiendo un pantalón blanco arremangado, una camisa y unas alpargatas del mismo color, y que nuestro salón sea un gazebo en medio de una estancia, decorado con enredaderas y luces amarillas, con una larga mesa en donde todos nos sentemos a disfrutar de platos deliciosos, mientras una banda de folk que nadie conozca nos regale sus melodías de fondo.

Pienso en mi futuro, y eso me lleva también a pensar e imaginar el futuro de mis amigos, de mi familia, de esas personas que todos los días ocupan un lugar importante en mi vida. Me imagino cómo será cuando Ivana se case, y lo felices que vamos a sentirnos Tania y yo por estar ahí en su noche inolvidable. O cuando ella -Tania- también tenga su noche, e Ivana y yo la acompañemos en la primera fila, intercambiando miradas de una felicidad indescriptible. Me imagino a mis hermanos, Deby con su marido -que estoy seguro de que va a ser el mejor del mundo-, Marcos con su esposa, que, también estoy convencido, va a ser la mujer ideal para el. Pienso en Eva, en su novio, en los años que hace que están juntos y en lo lindo que sería verlos ahí parados, diciendo si, quiero, una vez y para siempre. Imagino a mi madre, rodeada de nietos corriendo por todos lados, abrazándola con ese amor tan especial que sienten los nietos por sus abuelos -y viceversa-.

Quizás suene extraño, quizás alguien pueda pensar que no tiene sentido anticiparse tanto, que es mejor vivir hoy y ahora. Pero yo creo que es hermoso soñar con esas cosas, porque después de todo, lo que hoy y ahora estamos viviendo, y todo lo que hemos logrado, en algún momento fue un sueño lejano; y creo que así como llegó un día en que lo que solía parecer lejano se hizo realidad, también va a llegar ese momento en el que todos esas cosas que hoy son apenas sueños, van a ser nuestra realidad.
A mi modo de ver, no hay nada más hermoso que visualizar el futuro, y cuando finalmente llega, darnos cuenta con una sonrisa, que es tal cual lo habíamos soñado.

Peter-

lunes, 19 de septiembre de 2016

That place I call ´home´ (never is too late)

Este blog viene siendo una especie de diario de vida desde hace ya cinco largos años. Cuando lo creé, nunca pensé que fuera a convertirse en algo tan importante para mi, pero afortunadamente, así fue. 
Es por eso -por lo importante que es este espacio en mi vida- que a veces me preocupo, me disgusto o me frustro un poco cuando paso largo tiempo sin poder sentarme a plasmar tantas cosas que pienso, que siento, que se me ocurren... porque justamente este es el lugar en el que quiero que esas cosas vivan para siempre.

Muchas veces pasan los días y me digo a mi mismo: "voy a llegar a casa y a escribir en el blog", pero el trabajo y la universidad me quitan la mayor parte de la energía, por lo que termino dejándolo siempre para después, 
no sin sentir una vez más esa horrible frustración.

Quizás sea difícil de entender, pero este espacio es, para mi, mucho más que un pequeño lugar en medio de Internet, es el registro de montones de sensaciones, es la materialización de mi mundo interior, es algo realmente importante. Por eso es que hoy quise hacer un pequeño espacio en mis obligaciones diarias, para decir(le) que nunca me fui de este lugar, aún cuando hubo uno o dos años en los que casi no escribí, sigo viviendo aquí, y siempre que pueda voy a darle alguna pequeña chispa de vida, dejando guardadas dentro de sus rincones todas las cosas que forman parte de mi mundo.
A pesar del tiempo y la distancia, este sigue siendo mi hogar, y espero que lo sea para siempre.


Peter-